sábado, agosto 13, 2005

no, tal vez.

cada cual se sutura su infierno para no verse los demonios,
y anda uno calzado y surcido de nubes a las tardes que les niegan la paciencia.

siempre se satura uno el cielo para no guardarse un espacio en el corazon
de otra manera andaria uno sirviendose en bandeja el alma y los errores del espiritu.

no espero crecerme, no espero guardarme ni alcanzar el espcio ultimo
en mis baules, no protesto contra los ojos si no con el vuelo que me alzan,
ni siquiera con los hombros si no con el sueño que me complementan,
no supuro contra sus cabellos, si no con el fastidio con que los siembro,
el ardor con que los admiro en la lejania
como cabellos de trigo y como lagrimas de soles que no alcanzo a cubrirme.

no desespero, pierdo el tiempo.
no pierdo el tiempo, cambio la mirada.
no cambio la mirada, ansio.
no ansio, tiemblo,
no tiemblo, paladeo cada cafe desde la cama hasta el fregadero,
y cada grano de azucar es cada estiercol que me atesta,
y cada verano que me aturde, cada otoño que me olvida.

No hay comentarios.: